sábado, 25 de mayo de 2013

El Mapa del problema III

  • Las conductas y actitudes
¿De qué conductas parte el paciente? ¿Son las mismas conductas las de un paciente que fuma cuando sale a tomar una copa de manera esporádica que las de alguien que lleva haciéndolo de forma repetida e indiscriminada desde hace 45 años? ¿Está incorporado de igual manera este hábito a su vida cotidiana en un caso que en otro?
La conducta es  la parte visible de la persona. Viene representada por lo que uno hace.  La conducta es lo que los demás ven de nosotros. Las conductas representan el  punto de los niveles lógicos más fácil de evaluar.
La conducta conflictiva  está muchas veces asociada al concepto de ambivalencia. Por un lado quieren abandonar la conducta problema pero por otro no lo desean. En coaching tratamos de favorecer que el coachee encuentre respuesta a su ambivalencia.  Es importante. Los registros son una buena herramienta para tomar conciencia de las distintas conductas
Las actitudes hacen predecibles las conductas. Si una persona tiene una actitud optimista y valiente para enfrentarse a una enfermedad  podemos predecir una  conducta  diferente que si la actitud en pesimista y asustadiza.
Cuando interrogamos a un paciente para el abordaje del tabaquismo y establecemos en qué etapa de abandono se encuentra (precontemplativa, contemplativa, de preparación, etc) No estamos sino tomando conciencia de su actitud para abordar el problema. Alguien que no tiene por el momento interés en dejar de fumar (etapa precontemplativa) está marcando una actitud que precede a una conducta que es completamente distinta de alguien que está dispuesto a hacer un intento en los próximos días (etapa de preparación).
Una actitud de cambio siempre ha de ser superior al previsible coste del cambio.
Cuando hablamos de conductas, los registros aportan mucha información. Existe gran cantidad de modelos de registros en la bibliografía. Lo más importante en cada tipo de registro es que se recojan las distintas variables que influyen en la conducta que se está estudiando.
¿Qué conductas refuerzan su problema? ¿Qué conductas lo debilitan?
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¿Quiere?

El Mapa del problema II

·        Entorno
            Todos interactuamos  recíprocamente con nuestra  familia,  compañeros de trabajo,  vecinos... El entorno supone  el conjunto de todo lo que  rodea al individuo. La interacción con nuestro entorno es continua por tanto es importante anotar todas  las maneras de influencia que este puede realizar con el paciente.

¿Podemos manejar de igual manera una diabetes en una persona que vive sola, no sabe leer y tiene 93 años que en un adulto de 50 años que además vive con su esposa y un hijo de 19 años?  ¿Por qué para unas personas es sencillo decir a sus familiares que ha decidido dejar el tabaco y estos le apoyan, le felicitan y le hacen más fácil el camino  mientras que otros sólo encuentran una falta completa de ayuda,  incluso un motivo de burla?
Un entorno de fumadores no sólo contamina el aire y deja olor en la ropa sino que condiciona las opiniones, los criterios y los pensamientos que se relacionen con el hábito de fumar. Si estamos tratando un proceso de coaching de salud, es necesario considerar el   entorno.
El entorno son las personas que rodean al paciente, su familia, fármacos, factores de riesgo de recaída, incluso su propia herencia puede incluirse como parte de este. Anótelos. Sea riguroso. Apunte toda la información que pueda sobre el entorno de su paciente. Se alegrará.

martes, 21 de mayo de 2013

¿CÚAL ES EL MAPA DEL PROBLEMA?

Cuando elaboramos la historia clínica de un paciente, también estamos elaborando un mapa que varía según los síntomas que nos cuenta. Con independencia de la información imprescindible, no serán los mismos datos los que recoja en la historia clínica un traumatólogo que un cardiólogo o que un profesional de enfermería.  En cada caso, se está trabajando sobre territorios distintos y para su orientación cada uno elabora un mapa dirigido hacia distintos puntos, aunque todos tengan el mismo destino final: la solución del problema del paciente.
Proponemos  elaborar un mapa de la situación particular vivida por el paciente desde la perspectiva  de lo que en PNL se llama: Niveles Lógicos o Niveles Neurológicos o Pirámide de Dilts.



 Los niveles Lógicos de Dilts están basados en las investigaciones de Gregory Bateson sobre los niveles de aprendizaje en que se mueve nuestra mente.

Según ella en la definición del campo de trabajo existen diferentes niveles lógicos interrelacionados entre sí.  Cuando abordamos un problema de salud hemos de considerar todos los niveles lógicos.
·        Entorno
·        Conductas problemáticas y conductas deseadas
·        Capacidades que tiene y capacidades que debe adquirir
·        Creencias y valores.
·        Identidad  ¿Qué parte de su propia identidad está implicada en el logro de este objetivo?
  • Espiritualidad o trascendencia
                                     
Fuente: Internet

 

Interesante considerar que los cambios pueden ser de diferentes tipos según sea el punto en el que introduzcamos la modificación. Cuando logramos que el paciente modifique sus conductas erróneas o que el entorno cambie lo suficiente para permitirle mejorar, habremos introducido un cambio que podría catalogarse en el grupo de los “Cambios Remediativos”
 Cuando el paciente logra modificar, no sólo sus conductas sino sus habilidades, es decir cuando ha sido capaz no sólo de aprender nuevas conductas saludables sino que además logra el difícil mérito de “desaprender” las conductas nocivas. Cuando además es capaz de cambiar sus creencias limitantes e incluso toma conciencia de nuevos valores que le permiten marcar otros rumbos a su salud. Entonces estamos profundizando mucho más en el proceso. Hablamos de “Cambios Generativos”.
            ¿Qué sucede cuando esta persona descubre en el proceso aspectos de sí mismo que no conocía? Todos nos hemos encontrado a personas que después de un duro diagnóstico muestran partes de su personalidad que nadie esperaba. Personas que nos descubren nuevas caras de su ser, muchas veces más optimistas, más luchadoras. Es como si lo que antes les limitaba hubiese pasado al segundo plano en el que siempre debió permanecer. Personas que de alguna forma se convierten para nosotros en “Maestros de vida”.
 Entonces hablamos de “Cambios Evolutivos”

jueves, 9 de mayo de 2013

Cuestión de camisas

Hace poco tiempo fue mi cumpleaños.
Normalmente invito ese día a mi familia a comer. Casi siempre me regalan una camisa.
Ayer tomé conciencia al abrir mi armario: ¡Cuántas camisas! o mejor… ¡Cuantos años!



Si cada camisa representa un tiempo o una vivencia… me pregunto:
¿De cuántas estoy realmente satisfecho?
¿Cuántas pude cambiar cuando aún  el ticket regalo no había caducado?

Si cada camisa representa un tiempo o una vivencia... me pregunto:
¿Sabía realmente qué camisa era la que me gustaba?
¿Hasta dónde estaba dispuesto a llegar para lograrla?

Los días 20, 21, 27 y 28 de mayo hacemos un curso en la sociedad.

No es un curso de moda. No te apuntes si piensas que hablaremos de camisas.
No es tampoco un curso de magia. No te apuntes si lo que esperas son varitas mágicas.
Desde luego no va a ser un curso para sufrir. Por favor no te apuntes si esperas algo de tipo “maso”

Hablaremos de procesos para el cambio, de elecciones para crecer, de cómo descubrir nuestros  talentos y apoyar a nuestros pacientes para que hagan más cosas por su salud.

Si te apuntas… ¡Ahí estaremos!

sábado, 20 de abril de 2013

TODA LA VERDAD SOBRE MOTIVACIÓN

TODA LA VERDAD SOBRE MOTIVACIÓN

“Cuando era pequeño, mi padre me decía que: “Vivir es como llevar un carro conducido por un caballo”.
El caballo representa la parte instintiva de tu ser, la más animal, la más fuerte capaz de arrastrar las cargas que vas echando en tu carruaje.
Las cargas son las obligaciones  y responsabilidades que vas poco a poco adquiriendo.
Mi padre decía: “Para andar motivado deberás cuidar siempre de estos dos asuntos: el caballo y la carga del carruaje”.
Respecto al caballo, decía: “Es bueno poner frente a sus ojos una  jugosa zanahoria, esto le hará correr con alegría.  Aunque a veces,  tendrás que pegarle un poco con la fusta para que no se  olvide de quien es el que manda aquí…”
En cuanto a la carga, decía:
 “Una carga excesiva puede agotar al caballo hasta morir  exhausto a mitad de camino. Aunque una carga muy escasa resulta poco motivante, ya que las cosas que suponen  esfuerzo dan valor e importancia a cualquier viaje”
Cuando me hice mayor comprendí que había otras cosas que también debía cuidar:
El suelo. No es bueno viajar sobre placas de hielo y nieve. Debo vigilar que el suelo sea estable y firme. Aunque si no me queda más remedio, intentaré estar preparado y tener recursos con los que enfrentarme a las “inclemencias del tiempo”.
El entorno. Después de tantos años he aprendido que se viaja mejor cuando el clima es agradable como  el fresco sol de la primavera. Ahora sé que es bueno rodearse de cosas bellas y si es posible… caras amables. Por fin he asimilado que la sonrisa es la llave que más puertas abre en la vida.
Aunque después de todos estos años, he aprendido que lo mejor, lo más importante. Lo imprescindible para llegar a cualquier sitio  en este carruaje que es mi vida, consiste en tener bien claro…
¡A dónde quieres ir!



De momento:
Al XXII Congreso de la Somamfyc.
25 de abril 2013
¡Te esperamos!
“El reencuentro con la motivación.
Un nuevo reto para el médico de familia.”
Javier Bris Pertíñez